domingo, 19 de octubre de 2014

Reflexiones personales. "Si lo hubiera sabido..."


Hace unos días leía un texto titulado si hubiera sabido...hablaba de si hubiera sabido todas las cosas menos divertidas de la maternidad para concluir en que, la escritora, habría sido madre igual, porque si no se habría perdido todo lo positivo que conlleva el serlo...

Pues estoy totalmente de acuerdo, yo creo que desde muy pequeña tenía claro que quería ser madre. Ya sea por mi eterna admiración hacia la mía, o por mi amor a los niños y sus mentes prodigiosas, pero siempre he sabido que tendría hijos. Aceptando oír llantos durante horas por cualquier tontería, cambiar pañales con un olor capaz de ahuyentar a los leones, e incluso a sabiendas de que los niños crecen y se convierten en pequeños monstruos hormonados, para los que dejas de ser una heroína y te sitúas en una segunda posición, detrás de sus amigos.





No sé si estaréis de acuerdo o no, pero cada vez más, y observando a mi alrededor, me da la sensación de que la sociedad está montada de tal manera, que no es para nada compatible con la paternidad, hablas con gente que tiene treinta años largos y no tienen hijos, les preguntas la razón y todas las explicaciones derivan en lo mismo, "no tengo tiempo", "trabajo todo el día"...y es que la cosa ahora está montada así, nos convencen de que lo de formar una familia es secundario, primero te formas tú, desarrollas tu carrera, y luego, si te queda tiempo, pues ya tienes un hijo...

Ésta claro que quien quiere tenerlos los tiene sin importarle aparcar su vida a un lado para ello, pero quien necesita un pequeño empujón para  hacerlo, desde luego no lo encuentra en la sociedad actual, y ésta es una de las causas negativas de la igualdad de la mujer en el ámbito laboral, trabajamos, sí, pero ya no nos queda tiempo para la familia.

Hace unos días me decía una persona que ella no tenía tiempo para educar a sus hijas porque estaba todo el día trabajando, y a mí me parece una autentica barbaridad, que la cosa esté montada para cuatro, y que al resto de mortales no nos quede tiempo para poder descubrir lo maravilloso que es ver cada día los progresos de nuestros hijos, cómo de un día para otro van perfeccionando su lenguaje, como un "potámomo" de repente ya es un hipopótamo. O como aprenden a andar, correr, montar en bici...O como lloran porque se les ha roto el brazo a su muñeco favorito. Perderse la sensación de tener el poder de las super madres y padres capaces de, con un beso, curar hasta el más grave de los golpes...




Desde éste pequeño rincón aprovecho para deciros que nunca nos parece buen momento para ser padres, siempre hay problemas económicos o de tiempo que nos hacen plantearnos si tenerlos o no, mi consejo para todo el que le suceda eso es que no los tengan. 
Yo pienso que cuando firmas a ojos cerrados el "contrato de paternidad" sin ni siquiera detenerte a leer la letra pequeña, es cuando de verdad se está preparado para disfrutar del maravilloso regalo de ser madre, el resto de problemas quedan a un lado cuando tu pequeño o pequeña te sonríe y agarra tu dedo como muestra de unión irrompible.



Y sí, tengo que deciros que vuestro tiempo personal se reducirá a como mucho a un par de horas por la noche, en las que casi ni siquiera eres persona de lo cansada que estás, que tu armario de cremas faciales pinturas y demás quedará en  una leja, como mucho, con lo básico y el resto será ocupado por medicamentos para fiebres, dolor de dientes, cremas para el culete, la cara, colonias...También os diré, desde mi experiencia, que ninguna lista previa a la maternidad con todo lo que harás para que el bebé no te cambie la vida es totalmente inútil, tener un hijo te cambia la vida, y mucho, pero en mi caso os diré que es el mejor cambio que podría haber sufrido jamás.


perdón los ojos rojos pero la tenía que poner tal cual, me parece fascinante su cara....emoción e incredulidad a la vez.
Y sigue igual haciéndole caricias escondidas a su hermana a cada momento.
En definitiva "si lo hubiera sabido" lo habría hecho igual, porque hay días que llego a casa arrastrando los pies y tirando de mi cuerpo sin fuerzas, pero me sonríen, me abrazan y me dicen que me quieren y todo cambia, me visto una sonrisa, me los como y vuelvo a tener energías para un mes más.